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sábado, 7 de febrero de 2009

Y la mano invisible?


Este si que es un buen momento para reflexionar acerca de lo que sucede en nuestros tiempos en materia de Economía, recordando que esta ciencia abarca todo lo relacionado con los distintos mercados, en los niveles micro y macro. Y creo que gran parte de nuestros problemas está en no entenderlo así, como la necesidad de estar en busca de un equilibrio permanente o constante, pues ya vieron que si las fuerzas ceden aún hacia los intereses más poderosos, los resultados pueden ser catastróficos impactando no sólo a los vencidos, que normalmente somos la mayoría.

Y es que para quienes estudiamos economía y tratamos de entender todo este rollo, todo obedece a una lógica muy clara. El problema es que además de entender y estar en posibilidad de explicar los problemas observados, hace falta quien esté en posición de tomar decisiones favorables para todos los elementos del sistema. Las fuerzas además de estar encontradas, simplemente obedecen a motivos distintos que generan un verdadero caos que sale de la esfera económica e impacta a la gran esfera social. O acaso debemos sorprendernos de que el gran problema actual se genere por malas decisiones de los manejadores y poseedores de enormes capitales que únicamente buscan maximizar sus utilidades en detrimento incluso del mismo mercado que quizá les dio origen. ¿Qué sucede si por una mala decisión se afectan variables como el nivel de empleo, el valor de la moneda, el índice inflacionario, etc.? ¿No es lógico pensar que se afectará directamente a quienes han generado esos enormes niveles de utilidad a través de las transferencias de dinero en operaciones de compra-venta? Pues sí, es así de simple.

Acerca de lo que han declarado en estos últimos días políticos e intelectuales de todo el orbe, con una cosa estoy de acuerdo: en periodos de crisis pueden surgir enormes oportunidades para posicionarse en la economía global. Esto quizá es posible gracias a la presión que se tiene por tomar decisiones muy importantes en un corto plazo y mejor aún, actuar inmediatamente frente al panorama adverso. En la mayoría de los casos parece que incluso como ente social funcionamos mejor bajo presión. Las grandes potencias son aquellas que pudieron reconstruirse después de las grandes guerras. Las "nuevas economías viables" en Asia, han aprendido de un largo camino de carencias y hoy muestran su fortaleza, incluso en América para nuestro México qué es una crisis después de haber experimentado los efectos del denominado "error de diciembre -1994-1995-", o para Argentina después de los impactantes niveles de hiper inflación. Hoy sufren la crisis económica los países que se dedicaron a pavonearse sobre su posición en el tablero de juego perdiendo la visión estratégica. Esos países que errónamente consideraron que el mundo es estático...esos países que se han visto rebasados por el dinamismo que ellos mismos aceleraron sin importar las consecuencias de sus decisiones.

Y todavía hay gente que se mofa de los grandes pensadores clásicos, pues ese origen teórico es el mismo que no hemos sido capaces de entender y mucho menos de posicionar en este nuevo entorno lleno de novedosos paradigmas. Esa es la razón de que la mano invisible que nos llevaría al pleno empleo de los recursos sea la misma que hoy nos asfixia sin consideración alguna.

ASR

sábado, 23 de agosto de 2008

Inseguridad y pobreza, los grandes negocios de hoy


Aunque este es un tema muy comentado, en México no solamente se ha vuelto recurrente, sino que la percepción de unos cuantos nos lleva a pensar que la pobreza y la inseguridad han llegado a niveles que nunca antes se habían observado.

Es difícil encontrar razones precisas, ya que los factores son muchos y muy diversos. Una parte importante se origina por la situación económica nacional que se resiste a terminar con esquemas viciados además de enfrentarse a un panorama internacional incierto. Las amarras siguen sujetas a las misma anclas: dependencia de los ingresos petroleros; esquema fiscal que sofoca a personas físicas y morales cautivas de la hacienda pública y que favorece a los grandes capitales con impresionantes excenciones millonarias; una dinámica política partidista generadora de ilusiones de bienestar social, simulando un marco democrático en un entorno en el que las instituciones siguen siendo utilizadas en beneficio de intereses parciales y que no se compromete con el desarrollo de un proyecto de nación que atienda la complejidad de nuestra gente y nuestro territorio. Estamos frente a un modelo económico que promueve la inversión de manera desordenada y sin generar acuerdos en los que los capitales nacionales y extranjeros sean copartícipes de la realidad del país.

Cuando el sistema económico sufre caídas en una etapa de desarrollo, de manera análoga a las etapas del desarrollo humano, al inicio, cuando éste es joven se justifica en sus etapas de aprendizaje y maduración. Sin embargo, cuando el sistema envejece, con antecedentes de descuido, falta de ejercitación, mala alimentación y además muchos vicios; una caída puede provocar fracturas, malestares recurrentes y diagnósticos pesimistas en procesos degenerativos.

Por si fuera poco, estos eventos arrastran a la sociedad hacia caminos inciertos, enfrentando las peores expresiones de descomposición de la calidad humana. La inseguridad, las drogas y en general la falta de respeto a la vida; desencadenando un proceso de metástasis del cáncer que nos aqueja.

Entonces, a pesar de las grandes pérdidas muchos siguen ganando, aquellos que se sienten amenazados tienen que pagar grandes cantidades de dinero para comprar seguridad, entonces los malos pueden convertirse en buenos sin mayor problema. La pobreza da vida a hechos que amenazan toda lógica y todo proceso de comprensión. Un corrupto con dinero puede tener una buena defensa. Un pobre que roba un pan debe cumplir con su condena sin tener acceso al sistema legal que defiende nuestros derechos primordiales. Los bancos ganan más en procesos de incertidumbre; cuando el riesgo aumenta se castiga al sector más desprotegido, duplicando sin problema y sin restricciones jurídicas las tasas de interés y el costo de los servicios deficientes que proporcionan. Quienes tienen los recursos suficientes gozan de los beneficios de las tasas preferentes.

Pero nos queda todavía mucho por qué luchar, en Japón, India y China tenemos ejemplos vivos de que el ave fénix puede renacer de las cenizas. Solo se requiere de voluntad, de reconocer que cada uno de nosotros somos motor de cambio, que está en nosotros exigir calidad a nuestros gobernantes, a banqueros y empresarios, demostrando nuestra capacidad evolutiva en términos de expresión cultural y consciencia.

Respetemos la vida, eso lo comprende todo. La vida está representada en todo lo que nos rodea, nuestro planeta, nuestro aires, mares, bosques, desiertos, nuestros animales, nuestra gente.